San Judas Tadeo, intercesor de todo problema difícil, consígueme un trabajo en que me realice como humano y que a mi familia no le falte lo necesario en ningún aspecto de la vida, que lo conserve a pesar de las circunstancias y problemas adversos.
Que en él progrese, mejorando siempre mi calidad y gozando de salud y fuerza.
Y que día a día trate de ser útil a cuantos me rodean.
Asocio tu intercesión a la Sagrada Familia, de la cual eres pariente y prometo difundir tu devoción como expresión de mi gratitud a tus favores.
San Judas Tadeo, intercesor de todo problema difícil, consígueme un trabajo en que me realice como humano y que a mi familia no le falte lo necesario en ningún aspecto de la vida, que lo conserve a pesar de las circunstancias y problemas adversos.
Que en él progrese, mejorando siempre mi calidad y gozando de salud y fuerza.
Y que día a día trate de ser útil a cuantos me rodean.
Asocio tu intercesión a la Sagrada Familia, de la cual eres pariente y prometo difundir tu devoción como expresión de mi gratitud a tus favores.
Mi padre, mi guía y fortaleza,
te alabo a ti, mi salvador,
tienes aquí a tu hijo,
que ha pecado,
pero que te adora.
Eres alabado por tu amor,
tu eterna bondad y
la seguridad que nos das.
Padre, que para ti,
todo es posible
y todo lo puedes,
porque tu gracia es inmensa
y nunca me abandonas,
y en momentos de agonía
nunca sueltas mi mano.
Me presento ante Ti
con mi familia,
para demostrarte
cuán alabado eres!
cuán adorado eres!
cuán bendito eres!
todo cuanto hacemos
es para honrarte.
Te doy gracias Señor
por permitirnos el trigo,
por hacerlo crecer
y madurar para así nosotros
poder hacer el pan nuestro
de cada día.
Oh! Mi Señor,
eres pan, eres vida,
eres amor y consuelo,
en las penumbras
tu luz me guía,
vengo a ti, arrodillado,
mi Padre amado,
vengo otra vez a rogar
por tu eterna bondad,
por tu amparo.
Porque sé que de tu mano,
nada temeré y nada me faltará.
Porque tú, mi señor de bondad,
ayudas a los agobiados.
Te ruego, para aliviar
mis preocupaciones,
te lo suplico,
te pido, te solicito,
con toda la humildad
que este siervo tuyo
puede permitirse,
que mi petición sea atendida,
alivia mi dolor y mi agobio,
ayúdame en este momento,
sácame de esta situación.
Padre amado,
que a Jesús has resucitado,
mira mis necesidades
y ayúdame a soportarlas.
Padre y Señor mío,
te suplico por un nuevo trabajo,
sé que tus planes son perfectos,
pero me siento acorralado.
Vengo a ti para hacer
mi petición laboral,
necesito ese trabajo
para mantener a mi familia,
que también está angustiada,
pero no deja de adorarte.
Sé que Tú, en tu enorme bondad,
no me dejarás caer,
porque de tu mano
no temeré y alivio sentiré.
Te ruego Padre,
que mi anhelo sea concedido
con la prontitud que consideres
deba ser atendido.
Padre bendito y celestial.
Sé que Tú me abrirás puertas
y ventanas de esperanza.
Sé que, en tu inmensa misericordia,
encontrarás un trabajo digno para mí.
Ayúdame, mi señor,
a ser paciente y a ser recompensado.
Haz que tenga un trabajo digno,
próspero y estable.
Intercede en mi petición
para establecerme económicamente
y dar sustento permanente
a mi adorada familia,
como la que formaban
Jesús, Maria y José,
a quien nunca hiciste faltar
sustento y alimento.
Hazme un ser proveedor
y bendice mi comida.
Te ruego por ese empleo
que estoy esperando,
que llegue pronto,
y que se haga
tu voluntad.
Ayúdame en mi agobio,
te lo ruego mi señor.
Tú, Padre, llenas de tranquilidad
el corazón de tus hijos,
alivia el corazón
de este siervo tuyo
que te necesita más que nunca.
No me abandones
en este momento de desesperanza,
toma mi mano y muéstrame
el camino que debo recorrer.
Sosténme en este momento
de desesperación
que sólo tú sabes aliviar.
Sé que nunca dejas solos a tus hijos,
porque tú eres un Padre
lleno de misericordia.
En esta hora
de desesperanza y carencias,
tomo tu mano,
sintiendo alivio y esperanza.
Tú, que conoces los deseos
de mi corazón,
sabes que necesito ese empleo.
Que sea un trabajo que me agrade
y me llene como persona.
Mi Dios, gracias por tu amor y tu bondad.
Gracias por amarme
y perdonar todos mis pecados.
Todo lo creo en ti.
¡Bendito seas por siempre, Señor!
Amén.
Rezar un Padre Nuestro y un Gloria para terminar con gracia la oración.
Dios escuchará tu petición si lo haces con mucha fe.
Hacer la oración y los rezos todos los días al amanecer hasta que la petición sea atendida.
Mi padre, mi guía y fortaleza,
te alabo a ti, mi salvador,
tienes aquí a tu hija,
que ha pecado,
pero que te adora.
Eres alabado por tu amor,
tu eterna bondad y
la seguridad que nos das.
Padre, que para ti,
todo es posible
y todo lo puedes,
porque tu gracia es inmensa
y nunca me abandonas,
y en momentos de agonía
nunca sueltas mi mano.
Me presento ante Ti
con mi familia,
para demostrarte
cuán alabado eres!
cuán adorado eres!
cuán bendito eres!
todo cuanto hacemos
es para honrarte.
Te doy gracias Señor
por permitirnos el trigo,
por hacerlo crecer
y madurar para así nosotros
poder hacer el pan nuestro
de cada día.
Oh! Mi Señor,
eres pan, eres vida,
eres amor y consuelo,
en las penumbras
tu luz me guía,
vengo a ti, arrodillada,
mi Padre amado,
vengo otra vez a rogar
por tu eterna bondad,
por tu amparo.
Porque sé que de tu mano,
nada temeré y nada me faltará.
Porque tú, mi señor de bondad,
ayudas a los agobiados.
Te ruego, para aliviar
mis preocupaciones,
te lo suplico,
te pido, te solicito,
con toda la humildad
que esta sierva tuya
puede permitirse,
que mi petición sea atendida,
alivia mi dolor y mi agobio,
ayúdame en este momento,
sácame de esta situación.
Padre amado,
que a Jesús has resucitado,
mira mis necesidades
y ayúdame a soportarlas.
Padre y Señor mío,
te suplico por un nuevo trabajo,
sé que tus planes son perfectos,
pero me siento acorralada.
Vengo a ti para hacer
mi petición laboral,
necesito ese trabajo
para mantener a mi familia,
que también está angustiada,
pero no deja de adorarte.
Sé que Tú, en tu enorme bondad,
no me dejarás caer,
porque de tu mano
no temeré y alivio sentiré.
Te ruego Padre,
que mi anhelo sea concedido
con la prontitud que consideres
deba ser atendido.
Padre bendito y celestial.
Sé que Tú me abrirás puertas
y ventanas de esperanza.
Sé que, en tu inmensa misericordia,
encontrarás un trabajo digno para mí.
Ayúdame, mi señor,
a ser paciente y a ser recompensada.
Haz que tenga un trabajo digno,
próspero y estable.
Intercede en mi petición
para establecerme económicamente
y dar sustento permanente
a mi adorada familia,
como la que formaban
Jesús, Maria y José,
a quien nunca hiciste faltar
sustento y alimento.
Hazme un ser proveedor
y bendice mi comida.
Te ruego por ese empleo
que estoy esperando,
que llegue pronto,
y que se haga
tu voluntad.
Ayúdame en mi agobio,
te lo ruego mi señor.
Tú, Padre, llenas de tranquilidad
el corazón de tus hijos,
alivia el corazón
de esta sierva tuya
que te necesita más que nunca.
No me abandones
en este momento de desesperanza,
toma mi mano y muéstrame
el camino que debo recorrer.
Sosténme en este momento
de desesperación
que sólo tú sabes aliviar.
Sé que nunca dejas solos a tus hijos,
porque tú eres un Padre
lleno de misericordia.
En esta hora
de desesperanza y carencias,
tomo tu mano,
sintiendo alivio y esperanza.
Tú, que conoces los deseos
de mi corazón,
sabes que necesito ese empleo.
Que sea un trabajo que me agrade
y me llene como persona.
Mi Dios, gracias por tu amor y tu bondad.
Gracias por amarme
y perdonar todos mis pecados.
Todo lo creo en ti.
¡Bendito seas por siempre, Señor!
Amén.
Rezar un Padre Nuestro y un Gloria para terminar con gracia la oración.
Dios escuchará tu petición si lo haces con mucha fe.
Hacer la oración y los rezos todos los días al amanecer hasta que la petición sea atendida.
María Santísima de la Abundancia,
Madre amada de Jesús y de los hombres,
Reina del cielo y de la tierra,
desde vuestro trono de gloria dirigid hacia nosotros
vuestra mirada piadosa.
Nuestros antiguos padres,
llenos de confianza en vuestra maternal protección
os invocaron con el dulce nombre
de Madre de la Abundancia,
encomendándoos la fertilidad de los campos,
el fruto de sus sudores,
y el bienestar de sus hogares,
y no fueron jamás abandonados.
También nosotros,
a imitación de nuestros antepasados,
postrados a vuestros pies nos encomendamos a Vos.
Bendecid, Oh Madre,
nuestros campos, nuestras ciudades,
nuestras fatigas, y nuestros sudores,
bendecid nuestros hogares,
nuestros trabajos y nuestros anhelos.
Aliviad, Oh Madre,
las dificultades y estrecheces
por las que pasamos:
(mencionar ahora la petición)
Dadnos, oh Madre de la Abundancia,
consuelo y amparo
en nuestros dolores, en nuestras fatalidades,
aliviad, os suplicamos,
nuestros apuros terrenales,
nuestros fracasos, miserias y carencias.
Alejad las tempestades devastadoras,
los incendios, inundaciones
y otros males y desgracias.
Apartad de nosotros, Oh Madre,
las enfermedades, sufrimientos y dolores,
el infortunio, el abatimiento y la desesperanza.
No dejéis, Oh Madre, que pasemos penurias,
de manera que provistos de las cosas necesarias
para la vida temporal,
podamos dedicarnos con mayor fervor
a la salvación de nuestra alma.
Amén.
¡Virgen santísima de la Abundancia,
ruega por nosotros, ayúdanos,
auxílianos en nuestras dificultades económicas!
Así sea.
Rezar siete Avemarías.
La oración y los rezos se hacen tres días seguidos.
elegido por nuestro Señor
para defender su linaje divino
frente a los herejes del mundo,
acudo a ti en estas horas desesperadas
porque Tú eres el único
que puede auxiliarme
y sacarme de esta situación
para acabar con esta angustia,
y por ello te suplico:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi venerado san Ramiro,
Tú que entregaste tu vida
y la de tus doce monjes
para convertirlos en mártires de tu causa,
y así condujiste tu rebaño al paraíso
para ser recibidos como héroes,
así te pido que me lleves
hasta mi nuevo trabajo,
y por ello te pido:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi alabado san Ramiro,
Tú, que iluminas al mundo
con tu cetro resplandeciente
y tu amor incondicional,
confío en Ti y contigo nada temo,
aprueba mi petición que,
con mucha humildad y sencillez,
realizo a tu nombre:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi adorado san Ramiro,
me rodeas con tus fuertes brazos
y haces que me sienta seguro,
te amo porque me colmas de gracias
y favores celestiales
cada vez que acudo
con mis penas ante Ti,
cada vez que confiadamente
solicito tu auxilio
para conseguir un trabajo:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi apreciado san Ramiro,
sé que ayudaste a otros
a conseguir un buen trabajo,
y yo estoy estancado,
lo intento y no lo consigo,
sabes que me hace falta con urgencia,
mis necesidades son extremas y desesperadas,
por ello te ruego encarecidamente
me des tu amorosa asistencia:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi querido san Ramiro,
Tú que sabes todo lo padecido
en mi sufrida existencia,
líbrame de caer inocentemente
en manos de explotadores,
abusadores, negreros o esclavistas,
que abundan en estos tiempos
de guerras y miserias,
y que pudieran dañar
mi alma o mi cuerpo alejándome
del goce de venerarte por siempre:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi estimado san Ramiro,
Tú que haces resplandecer
la Luz Eterna con tu bastón,
extiende tus benefactoras manos
una vez más sobre mí
y ven a ayudarme en mi adversidad,
quita el hambre y la miseria de mi vida
iluminando a mi futuro patrón
para que me dé un trabajo,
estable y permanente,
con un jornal justo,
pues mi nuevo patrón
será generoso en dádivas y alabanzas:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi favorito san Ramiro,
hermano y amigo de los necesitados
y nunca nos dejas solos
para que no nos extraviemos
y que estás a nuestro lado,
ten piedad de mí y asísteme
en mis apuros y carencias,
ten compasión de mí
y líbrame de mis problemas,
y como singular mediador,
entre el Señor y los hombres,
presenta mis súplicas ante Él
para que sean atendidas:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi dilecto san Ramiro,
así como abriste las puertas del cielo,
así te pido que abras
las puertas de mi nuevo trabajo,
y que pueda entrar,
como entraron tus discípulos al paraíso,
con gallardía y valor,
y que me traten con respeto,
dignidad y amor:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi caro san Ramiro,
quiero ser digno de ti,
tómame también a mí
para ser uno más de tus monjes,
que tu luz divina,
reflejo de nuestro Señor,
caiga sobre mí llenándome
de gozo y bendiciones,
para que mi nuevo amo
no dude en acogerme al verme:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi idolatrado san Ramiro,
te doy gracias desde ahora
por tu divina intercesión
y sé que estás trabajando,
junto a tus doce mártires,
para que mi situación mejore
y la abundancia llegue a mi vida
y la de mis seres queridos,
de una vez, y para siempre:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! san Ramiro,
¡Bendito seas por siempre!
¡Bendito sea tu santo nombre!
¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo!
Así sea.
Así es.
Así está hecho.
Amén.
Rezar un Padrenuestro y doce Credos.
Hacer la oración y los rezos durante trece días seguidos comenzando un martes.
Encender una vela verde al iniciar la oración, apagarla cada día y dejar que se consuma completamente el último día.
Mostrar gran devoción y agradecimiento por los dones concedidos.
elegido por nuestro Señor
para defender su linaje divino
frente a los herejes del mundo,
acudo a ti en estas horas desesperadas
porque Tú eres el único
que puede auxiliarme
y sacarme de esta situación
para acabar con esta angustia,
y por ello te suplico:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi venerado san Ramiro,
Tú que entregaste tu vida
y la de tus doce monjes
para convertirlos en mártires de tu causa,
y así condujiste tu rebaño al paraíso
para ser recibidos como héroes,
así te pido que me lleves
hasta mi nuevo trabajo,
y por ello te pido:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi alabado san Ramiro,
Tú, que iluminas al mundo
con tu cetro resplandeciente
y tu amor incondicional,
confío en Ti y contigo nada temo,
aprueba mi petición que,
con mucha humildad y sencillez,
realizo a tu nombre:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi adorado san Ramiro,
me rodeas con tus fuertes brazos
y haces que me sienta segura,
te amo porque me colmas de gracias
y favores celestiales
cada vez que acudo
con mis penas ante Ti,
cada vez que confiadamente
solicito tu auxilio
para conseguir un trabajo:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi apreciado san Ramiro,
sé que ayudaste a otros
a conseguir un buen trabajo,
y yo estoy estancada,
lo intento y no lo consigo,
sabes que me hace falta con urgencia,
mis necesidades son extremas y desesperadas,
por ello te ruego encarecidamente
me des tu amorosa asistencia:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi querido san Ramiro,
Tú que sabes todo lo padecido
en mi sufrida existencia,
líbrame de caer inocentemente
en manos de explotadores,
abusadores, negreros o esclavistas,
que abundan en estos tiempos
de guerras y miserias,
y que pudieran dañar
mi alma o mi cuerpo alejándome
del goce de venerarte por siempre:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi estimado san Ramiro,
Tú que haces resplandecer
la Luz Eterna con tu bastón,
extiende tus benefactoras manos
una vez más sobre mí
y ven a ayudarme en mi adversidad,
quita el hambre y la miseria de mi vida
iluminando a mi futuro patrón
para que me dé un trabajo,
estable y permanente,
con un jornal justo,
pues mi nuevo patrón
será generoso en dádivas y alabanzas:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi favorito san Ramiro,
hermano y amigo de los necesitados
y nunca nos dejas solos
para que no nos extraviemos
y que estás a nuestro lado,
ten piedad de mí y asísteme
en mis apuros y carencias,
ten compasión de mí
y líbrame de mis problemas,
y como singular mediador,
entre el Señor y los hombres,
presenta mis súplicas ante Él
para que sean atendidas:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi dilecto san Ramiro,
así como abriste las puertas del cielo,
así te pido que abras
las puertas de mi nuevo trabajo,
y que pueda entrar,
como entraron tus discípulos al paraíso,
con gallardía y valor,
y que me traten con respeto,
dignidad y amor:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi caro san Ramiro,
quiero ser digna de ti,
tómame también a mí
para ser una más de tus monjes,
que tu luz divina,
reflejo de nuestro Señor,
caiga sobre mí llenándome
de gozo y bendiciones,
para que mi nuevo amo
no dude en acogerme al verme:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! mi idolatrado san Ramiro,
te doy gracias desde ahora
por tu divina intercesión
y sé que estás trabajando,
junto a tus doce mártires,
para que mi situación mejore
y la abundancia llegue a mi vida
y la de mis seres queridos,
de una vez, y para siempre:
Dame un trabajo,
dame un trabajo,
dame un trabajo.
Oh! san Ramiro,
¡Bendito seas por siempre!
¡Bendito sea tu santo nombre!
¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo!
Así sea.
Así es.
Así está hecho.
Amén.
Rezar un Padrenuestro y doce Credos.
Hacer la oración y los rezos durante trece días seguidos comenzando un martes.
Encender una vela verde al iniciar la oración, apagarla cada día y dejar que se consuma completamente el último día.
Mostrar gran devoción y agradecimiento por los dones concedidos.
Señor Jesús, en tu nombre y con
el Poder de tu Sangre Preciosa
sellamos toda persona, hechos o
acontecimientos a través de los cuales
el enemigo nos quiera hacer daño.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos toda potestad destructora en
el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego,
debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas
de la naturaleza, en los abismos del infierno,
y en el mundo en el cual nos movemos hoy.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
rompemos toda interferencia y acción del maligno.
Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares
y lugares de trabajo a la Santísima Virgen
acompañada de San Miguel, San Gabriel,
San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestra casa, todos los que la habitan
(nombrar a cada una de ellas),
las personas que el Señor enviará a ella,
así como los alimentos y los bienes que
Él generosamente nos envía
para nuestro sustento.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos tierra, puertas, ventanas,
objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos,
y en fe colocamos un círculo de Su Sangre
alrededor de toda nuestra familia.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos los lugares en donde vamos
a estar este día, y las personas, empresas
o instituciones con quienes vamos a tratar
(nombrar a cada una de ellas).
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestro trabajo material y espiritual,
los negocios de toda nuestra familia,
y los vehículos, las carreteras, los aires,
las vías y cualquier medio de transporte
que habremos de utilizar.
Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos,
las mentes y los corazones de todos los habitantes
y dirigentes de nuestra Patria a fin de que
Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.
Te agradecemos Señor por Tu Sangre y
por Tu Vida, ya que gracias a Ellas
hemos sido salvados y somos preservados
de todo lo malo.
Amén.
Rezar un Padrenuestro y un Credo.
La oración y los rezos se hacen 7 días seguidos.
Encender una vela blanca todos los días frente a una figura o estampa de Cristo crucificado, y dejarla en el sitio que se quiere proteger, para siempre.
Se puede imprimir la estampa que aparece en la descripción de este vídeo.
Señor Jesús, en tu nombre y con
el Poder de tu Sangre Preciosa
sellamos toda persona, hechos o
acontecimientos a través de los cuales
el enemigo nos quiera hacer daño.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos toda potestad destructora en
el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego,
debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas
de la naturaleza, en los abismos del infierno,
y en el mundo en el cual nos movemos hoy.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
rompemos toda interferencia y acción del maligno.
Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares
y lugares de trabajo a la Santísima Virgen
acompañada de San Miguel, San Gabriel,
San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestra casa, todos los que la habitan
(nombrar a cada una de ellas),
las personas que el Señor enviará a ella,
así como los alimentos y los bienes que
Él generosamente nos envía
para nuestro sustento.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos tierra, puertas, ventanas,
objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos,
y en fe colocamos un círculo de Su Sangre
alrededor de toda nuestra familia.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos los lugares en donde vamos
a estar este día, y las personas, empresas
o instituciones con quienes vamos a tratar
(nombrar a cada una de ellas).
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestro trabajo material y espiritual,
los negocios de toda nuestra familia,
y los vehículos, las carreteras, los aires,
las vías y cualquier medio de transporte
que habremos de utilizar.
Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos,
las mentes y los corazones de todos los habitantes
y dirigentes de nuestra Patria a fin de que
Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.
Te agradecemos Señor por Tu Sangre y
por Tu Vida, ya que gracias a Ellas
hemos sido salvados y somos preservados
de todo lo malo.
Amén.
Rezar un Padrenuestro y un Credo.
La oración y los rezos se hacen 7 días seguidos.
Encender una vela blanca todos los días frente a una figura o estampa de Cristo crucificado, y dejarla en el sitio que se quiere proteger, para siempre.
Se puede imprimir la estampa que aparece debajo de este vídeo.
Oh san Jerónimo Emiliani,
santo de los pobres y afligidos,
portento de bondad y caridad con el necesitado,
alma elegida de Dios
para aliviar y consolar a los más desfavorecidos.
San Jerónimo, siempre entregado y protector,
siempre dispuesto a llevar el bien a los demás,
tanto a sus almas como a cuerpos,
haz que, siguiendo el ejemplo que nos diste,
aprendamos a acoger también nosotros
al Señor y a nuestro prójimo en nuestro corazón.
Oh san Jerónimo, buen samaritano,
fiel reflejo de la misericordia y la ternura de Dios
préstame tu ayuda, escucha mis súplicas,
te pido que me guíes en mi búsqueda de trabajo,
que me abras todas las puertas necesarias
para que consiga un buen empleo,
o pueda iniciar un negocio propio,
haz que pueda lograr una ocupación digna y estable,
que me proporcione los medios que tanto preciso
para cuidar de las necesidades de mi familia,
atender todas las deudas contraídas
y poder salir de esta ruina que me rodea.
Te pido que cuides de mis finanzas
y me proveas de todo lo que preciso
para salir adelante y solucionar mis problemas,
te ruego intercedas por mí en los Cielos,
y lleves mis súplicas a Jesús
y a la Virgen María, a quien tanto amaste.
Glorioso san Jerónimo, santo benefactor,
pide por mis urgentes necesidades,
tanto laborales como económicas,
y haz que sea aliviado en mis dificultades,
en ti confío de todo corazón,
mi esperanza y fe deposito en tu valimiento
te ruego me consigas ayuda en:
(decir lo que se quiere conseguir).
Te doy gracias por tu amor para mí y los míos,
pues sé que rogaras por mis carencias ante Dios
y me conseguirás la ayuda que tanto preciso
en mis actuales aflicciones,
en tus manos dejo el bienestar de mi familia,
no dejes que la desesperanza me invada,
mándame tu pronto auxilio ,
dame tu bendita protección,
y haz que pueda cumplir todas mis acciones
con espíritu de fe
y gran confianza en el Padre Todopoderoso.
Por Jesucristo, nuestro hermano y Señor.
Así sea.
Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.
Repetir la oración y los rezos tres días seguidos.
¡Oh santos apóstoles Pedro y Pablo
hombres fuertes y almas nobles elegidas del Señor!,
por los muchos beneficios que otorgáis,
por vuestras especiales gracias y virtudes,
por lo cerca que estáis del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo,
Dios uno y Trino por siempre benditos y alabados,
y por el gran poder que gozáis en la Gloria,
yo ... (di tu nombre)
os elijo hoy y para siempre
por mis especiales protectores y abogados
y os ruego con todos mis afectos:
miradme con piedad y venid en mi auxilio.
Gloriosos y benditos santos Pedro y Pablo,
animado por la generosidad y misericordia
con que derramáis los dones de Dios,
recurro a vosotros con toda la fe y confianza
para pediros que seáis valiosos intercesores míos,
y por los méritos de nuestro Señor Jesucristo,
os pido me consigáis la ayuda urgente que tanto preciso
en mis dificultades y carencias económicas
y en mis graves problemas laborales
(o comerciales, de negocio, ventas, inversiones, etc.).
En especial solicito vuestra mediación
para que remediéis y pongáis fin
a esta difícil necesidad que me agobia:
(pedir con muchísima fe lo que se quiere conseguir).
Sagrados Apóstoles de la paz y la fe Pedro y Pablo,
todo lo espero de vosotros, en vosotros confío,
ya sabéis las duras necesidades por las que atravieso,
no me olvidéis ante Jesús,
a quien tanto amasteis, servisteis y adorasteis,
vosotros que os halláis junto al Trono de la misericordia,
y disponéis mejor de sus tesoros,
no defraudéis mis esperanzas
y conseguidme lo que pido con humildad,
para que viéndome asistido en mis carencias,
y libre de los males y desgracias que me afligen,
pueda conseguir la tranquilidad que me falta.
Haced gloriosos Pedro y Pablo
que yo camine por el sendero de la virtud
durante toda mi vida,
alcanzadme una fe viva, una esperanza firme
y una caridad perfecta,
para con Dios y mis semejantes
y así me haga digno de presentarme
ante el supremo y eterno pastor de almas, Jesucristo,
que con el Padre y el Espíritu Santo
vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.
Oh glorioso san Fidel,
que fuiste llevado a la Gloria
por ser hombre bueno, justo y bondadoso,
que por amar al Señor, por predicar la Palabra,
y por ser virtuoso y propagar la fe,
entregaste libremente la vida
y alcanzaste la palma del martirio.
San Fidel bienaventurado, pleno de caridad,
fiel devoto de María Santísima y la Eucaristía,
siempre dispuesto a hacer el bien a los demás,
danos ayuda en nuestros problemas,
económicos, laborales y familiares
danos auxilio en la necesidad,
no dejes que las injusticias y las carencias
nos causen tanta intranquilidad.
San Fidel glorioso, esclarecido protector
que viviste como humilde fraile,
y por tu entrega y servicio
a la defensa de los más pobres,
por acoger y sustentar a los necesitados
fuiste llamado el “abogado de los pobres”,
y que con paciencia, entrega y humildad,
serviste a los carentes de medios,
socorriste a los presos y cautivos,
y cuidaste enfermos, mujeres solas y huérfanos,
hoy queremos pedir tu valiosa ayuda,
lleva nuestras suplicas a la Virgen María
y dile que interceda ante nuestro Señor
para que remedie nuestras adversidades e injusticias,
para que de alivio a nuestras necesidades
y nos conceda lo que con humildad solicitamos:
(hacer ahora la petición con mucha esperanza)
San Fidel prodigioso,
que tantos milagros has obrado,
y que a nadie abandonaste,
obtennos por tu mediación
lo con que con gran fe te pedimos,
y ruégale a la Virgen María y al Señor
que también nos concedan
tu entrega, amor, bondad y humildad
para con Dios y con los que nos rodean,
para así poder llegar al Cielo
y bendecir a y alabar a Nuestro Padre Eterno
junto a ti y los Ángeles y demás Santos.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.
La oración junto a los rezos se hacen tres días seguidos.
¡Oh mi buen san Peregrino!
bendito santo protector del necesitado,
glorioso benefactor del angustiado,
tú que supiste encontrar el camino de Cristo,
e hiciste de tu vida un continuo acto de amor
al enfermo, al abandonado,
al carente de medios y desamparado,
te ruego me conduzcas por los caminos
de la caridad, la virtud, el amor y la justicia
hacia Dios y mis hermanos los hombres.
Oh san Peregrino confesor,
tú que supiste escuchar los pecados
de todo aquel que te lo pedía,
escucha hoy los míos y perdónalos,
en nombre de Dios,
con tu infinita benevolencia y comprensión.
Oh san Peregrino virtuoso,
tú que en todo momento
supiste entregar tu silencio y mortificación
a tu amado Jesús y a la Santísima Virgen,
mira mis penas y necesidades
y pide al Cielo me concedan auxilio.
Milagroso san Peregrino,
llego ante ti solicitando tu bendición,
acudo con toda mi fe para pedir tu intercesión
y poder salir de estas dificultades:
necesito conseguir trabajo y dinero urgentemente
para solucionar todos los problemas económicos
que me tienen lleno de intranquilidad,
ruega por mí y haz que reciba pronto alivio en:
(pedir con gran esperanza lo que se necesita).
Tu que recibiste ayuda angelical
y ahora moras feliz en la Gloria
no me dejes sin respuesta,
te suplico, bendito san Peregrino,
que lleves mis peticiones ante el Señor Jesús
y tu bien amada la Virgen María
para que se solucione esta difícil situación
que tanto abatimiento hoy me provoca.
Yo confío en ti,
generoso san Peregrino,
y estoy seguro que me obtendrás lo que pido,
siempre que convenga a tu mayor honra,
a la gloria de Dios,
y bien de mi alma.
Así sea.
Rezar el Credo y la Salve.
La oración junto a los rezos se hace por tres días seguidos.
¡Oh, glorioso San Antonio!
mi santo bueno y amoroso,
yo bendigo al Señor
que te hizo aparecer en el mundo
para bien de todos los hombres,
para ser nuestro valioso amigo e intercesor
en los problemas amorosos,
para que aliviases nuestras necesidades y carencias
y nos ayudaras a salvar los obstáculos e impedimentos.
Dios se complació en derramar sus dones sobre nosotros
por tu mediación y conducto,
y valiéndose de ti, san Antonio bendito
se mostró Padre cariñoso
y Señor solícito con sus hijos terrenales.
¡Cuántos desconsolados recurrieron a tu Caridad
para que les dieras alivio en sus penas!
¡cuantos acudimos a ti implorando tu ayuda
y somos prontamente auxiliados por tu generosidad!
Tú alcanzaste con tus oraciones e intercesión
que todos se beneficiaran en sus peticiones:
tu has conseguido que las cosas extraviadas
fueran halladas,
que regresara el amor ausente,
que las parejas fueran unidas,
que se encontrara un amor duradero,
que las diferencias amorosas se resolvieran,
tú has restablecido en los matrimonios la unión;
por ti se ha alcanzado que no faltase un buen trabajo
y que las necesidades de dinero se acabasen;
tú has dado dicha y felicidad, alivio y tranquilidad,
tu has solucionado miles de problemas,
y lograste ser llamado el Santo de los Milagros
por los miles que Dios obró por tu mediación
para ayudarnos en las miserias y carencias terrenas
y las necesidades de las almas.
Por ello acudo a ti y solicito tu ayuda,
remedia este gran problema que me hace padecer
y que yo no puedo conseguir por mis humildes medios:
(hacer la petición con muchísima fe).
Concédeme este favor que con confianza te solicito,
necesito que se obre un milagro en mi vida.
También te suplico mi san Antonio querido
que me protejas en todas las situaciones
y que me des un sincero amor hacia los demás,
y mucha confianza en Dios Padre.
San Antonio santo bendito, santo milagroso,
bendícenos a todos, ruega por nosotros
y alcánzanos el don inestimable de la paz.
Bienaventurado san Martín Caballero,
que lleno del Espíritu del Señor
tuviste siempre inagotable
caridad con tus semejantes
y fuiste verdadero consuelo y
auxilio del necesitado,
ruega por mí, no dejes
de tenderme tu mano amiga
y haz que me abandonen,
hoy y para siempre,
los graves problemas
que son causa de mis sufrimientos.
Tú, que lleno de amor y generosidad,
cuando viste al mendigo
que se congelaba de frío,
sin saber que en verdad era Cristo,
no dudaste en darle la mitad de tu capa,
y no se la diste entera
pues la otra mitad era del ejercito romano.
Tu, bendito san Martín,
no buscabas reconocimientos
sino solo favorecer al prójimo,
encontraste gloria ante el Señor,
y cuando el Salvador se te apareció
vestido con la media capa
para agradecer tu gesto
y te dijo "hoy me cubriste con tu manto"
decidiste no servir más en el ejercito
y dedicar tu vida a Dios
y a la salvación de tu alma,
siendo desde entónces propagador de la fe
y santo hombre
entregado a quien lo precisara.
Glorioso san Martín
tu que obraste milagros y prodigios
que con alegría, amabilidad
y la mas exquisita bondad
te ganaste los corazones de todos
y no dejaste de trabajar por su bienestar,
tiéndeme tu mano y ayúdame a salir
de todas las carencias
y problemas económicos
que ahora me afligen
y causan desasosiego.
Glorioso san Martín,
bendito patrón mío,
te pido con gran fe y humildad
me consigas del Dios de las Misericordias
que mis caminos en la suerte,
el trabajo y el dinero
se limpien y abran con claridad,
en el nombre de Dios Todopoderoso,
Señor San Martín Caballero,
saca la sal de mi casa,
aleja todo lo que me perjudica
y dame suerte, trabajo y dinero,
dame alivio, préstame tu santo amparo
ayúdame, te lo ruego en estos malos momentos:
(pedir con mucha fe lo que se necesita).
Tú que tienes,
noble san Martín, milagroso poder
lleva mis súplicas cuanto antes al los Cielos,
pide para mi casa todo lo bueno,
que los agobios,
ruinas y pobrezas se vayan
y la buena suerte
entre en mi trabajo (o negocio)
y con ella la abundancia y prosperidad.
San Martín, bendito obispo de Tours,
que tus virtudes y caridad
me acompañen siempre,
yo no dejare de rezar
y agradecer al Altísimo
los favores concedidos,
y seré caritativo
con mis hermanos necesitados.
San Martín intercede por mí,
y líbrame y protégeme de todo mal.
Yemanjá,
madre del mundo:
Fuerza que mantienen la creación,
señora de todos los bienes,
aliento de la vida misma.
Magnánima madre de todas las madres,
el mar es tu símbolo, la sal es tu marca,
tu protección es la lactancia eterna.
Ayúdanos madre nuestra,
provéenos para nuestras necesidades,
nuestras necesidades diarias,
nuestras necesidades en el hogar,
para todo aquello que precisamos.
Que no falte el pan, ni la propia vivienda digna,
a nuestros hijos, a nuestra familia,
a nuestros hermanos,
que poseamos un lugar donde residir
con amor, paz, alegría y felicidad.
Que no nos falte el trabajo,
ni el salario que nos permita hacer frente
a todos los gastos y pagos,
que nos proporcione bienestar y tranquilidad
y no nos llegue la desdicha,
ni el dolor ni la enfermedad.
Yemanjá, Querida Madre,
ayúdanos con tu constancia,
sembrando en nosotros el deseo a perseverar
en el amor a nuestro padre Olorum.
Odoiá Yemanjá.
Repetir la oración tres días seguidos.
Encender una vela azul y dejar prendida hasta que se consuma.
Oh! santos Ángeles elegidos por Dios,
seres celestiales que nos dais esperanza y paz,
grandes protectores de los siervos del Señor,
vosotros que sois escudo ante todo peligro,
defensa contra el enemigo maligno
sabios consejeros y luz en la oscuridad,
nuestro apoyo y constantes compañeros,
rogad por nosotros.
Ángeles del servicio ante el trono del Altísimo,
Ángeles al servicio de los hombres
interceded por nosotros
ante la Santísima Trinidad
y ante María, Reina de los Ángeles
para obtener las gracias
y favores que precisamos.
Oh Santos Ángeles de Dios,
gracias por la asistencia que nos brindáis.
Santos Ángeles del cielo,
ayudadnos a dar
Gloria a Dios en nuestras vidas,
haced que podamos conocerle,
amarle y servirle fielmente.
Alejad de nosotros todo mal, físico y espiritual,
sed nuestro auxilio en la necesidad,
confortadnos en la pena y el dolor,
ayudadnos en las dificultades amorosas,
proteged nuestras familias,
nuestros hogares,
y a nosotros mismos.
Benditos Ángeles, seres de luz,
llevad nuestras oraciones y deseos
ante el Trono del Altísimo,
nuestras carencias y dificultades,
y pedid para nosotros que por su infinita bondad,
y mediante la intercesión maternal de María,
nuestra Reina y Señora,
nuestros deseos se vean cumplidos,
aunque sean difíciles o casi imposibles:
(pedir el deseo especial que se quiere conseguir).
Santos y grandes Ángeles del Cielo,
en vosotros esperamos y confiamos,
venid cuanto antes, ayudadnos,
haced que nuestros deseos sean concedidos
para que tengamos la felicidad que ansiamos,
que el amor, el trabajo,
la prosperidad y la salud
no nos falten
y las bendiciones nos acompañen,
finalmente os solicitamos,
Santos Ángeles de Dios,
que nos obtengáis,
mediante vuestra ayuda, defensa y guía
entrar en el Palacio de la eterna Gloria,
para allí poder expresar
nuestra gratitud hacia vosotros
y alabar y glorificar al Señor
y a la Virgen María
por los siglos de los siglos.
Amén.
Rezar el Credo, Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
La oración, junto a los rezos, se hacen tres días seguidos.
El último día se enciende una vela blanca o azul claro y se deja hasta que se consuma del todo.