Mostrando entradas con la etiqueta Cristo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristo. Mostrar todas las entradas

ORACIÓN ⛓️ DE PROTECCIÓN A LOS TRES CLAVOS DE JESÚS EN LA CRUZ (para mujeres)





Los tres clavos y la cruz vayan delante de Jesucristo.
Respondan y hablen por mí, y ablanden los corazones de los que sufren en contra mía.
Me persigno con los tres clavos y me abrazo a la cruz.
Cruz Santa, Cruz Digna, Cruz Divina.
Yo te alabo y te bendigo por el Señor que murió en ti, no dejes llegar cosas malas cerca de mí.
Que la Cruz y la Corona vayan siempre delante de mí, y muevan los corazones de los que estén en contra de mí.
Cristo vive, Cristo reina, Cristo de todos mis enemigos me defienda.
El Padre me libre, el Hijo me guarde y el Espíritu Santo por nosotros hable.
Ave María Purísima, sin pecado concebida.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
¡ Amén !

ORACIÓN ⛓️ DE PROTECCIÓN A LOS TRES CLAVOS DE JESÚS EN LA CRUZ (para hombres)






Los tres clavos y la cruz vayan delante de Jesucristo.
Respondan y hablen por mí, y ablanden los corazones de los que sufren en contra mía.
Me persigno con los tres clavos y me abrazo a la cruz.
Cruz Santa, Cruz Digna, Cruz Divina.
Yo te alabo y te bendigo por el Señor que murió en ti, no dejes llegar cosas malas cerca de mí.
Que la Cruz y la Corona vayan siempre delante de mí, y muevan los corazones de los que estén en contra de mí.
Cristo vive, Cristo reina, Cristo de todos mis enemigos me defienda.
El Padre me libre, el Hijo me guarde y el Espíritu Santo por nosotros hable.
Ave María Purísima, sin pecado concebida.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
¡ Amén !

ORACIÓN ⛓️ Y SÚPLICA POR LA SANTIFICACIÓN "ALMA DE CRISTO" (para mujeres)


Alma de Cristo, santifícame. 
Cuerpo de Cristo, sálvame. 
Sangre de Cristo, embriágame. 
Agua del costado de Cristo, lávame. 
Pasión de Cristo, confórtame. 
¡Oh, buen Jesús!, óyeme. 
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti. 
Del maligno enemigo, defiéndeme. 
En la hora de mi muerte, llámame. 
Y mándame ir a Ti. 
Para que, con tus santos, te alabe. 
Por los siglos de los siglos. 
Amén.

ORACIÓN ⛓️ Y SÚPLICA POR LA SANTIFICACIÓN "ALMA DE CRISTO" (para hombres)


Alma de Cristo, santifícame. 
Cuerpo de Cristo, sálvame. 
Sangre de Cristo, embriágame. 
Agua del costado de Cristo, lávame. 
Pasión de Cristo, confórtame. 
¡Oh, buen Jesús!, óyeme. 
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti. 
Del maligno enemigo, defiéndeme. 
En la hora de mi muerte, llámame. 
Y mándame ir a Ti. 
Para que, con tus santos, te alabe. 
Por los siglos de los siglos. 
Amén.

ORACIÓN AL SANTÍSIMO CRISTO DE LA AGONÍA PARA SOLICITUD IMPOSIBLE

→✝✝✝←

¡Oh Dios de la Gloria y Señor de las virtudes!
Que colocado ya en el Calvario,
Altar sangriento de vuestro Sacrificio,
quisisteis dar a los mortales
la prueba más brillante de vuestro amor
extendiendo brazos y pies
en el árbol Sacrosanto de la Cruz,
permitiendo que duros clavos
traspasasen vuestras carnes delicadísimas
hasta dar en ellas el último suspiro:

"Concededme, Señor, una gracia particular
para sentir la inmensidad de vuestros tormentos,
y llorar con el dolor más profundo
los pecados que dieron ocasión
a tan funesta muerte,
para que abrasado mi corazón
en el fuego de vuestro amor
merezca vuestra divina aceptación,
y ser participante
de vuestra compañía en la Gloria."

Amén.

→✝✝✝←

Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Gloria Patris a la Santísima Trinidad y luego pide al Santísimo Cristo de la Agonía lo que deseas conseguir.

ORACIÓN A CRISTO REY PARA UNA PETICION DESESPERADA (para mujeres)

 


Oh! mi Señor Jesús, mi amado y buen Jesús,
verdadero Dios, verdadero hombre,
Rey de los Cielos y de la tierra,
Rey de amor y justicia, Rey de vida y paz,
Rey de nuestros corazones, Rey de mi corazón,
te adoro como mi Dios y mi soberano Señor,
y te pido desde lo más hondo de mi ser
me ayudes a aminorar mis tristezas y aflicciones;
dame fuerzas cuando me veas desfallecer,
auxíliame para que llegue a mi vida todo lo bueno
y aleja todo lo que me causa desasosiego
para que consiga el equilibrio que tanto preciso.

¡Oh Cristo Jesús! Rey Universal,
te amo por ser mi amigo y hermano,
y, con fervor, te proclamo mi Salvador y Redentor,
tuya soy y tuya por siempre quiero ser,
abre mis ojos, mi corazón y mis manos
para que sepa honrarte como mi único Rey y Señor;
hoy humildemente postrada delante de tu Imagen
y, confiando en las veces que me has dado tu auxilio
te ruego hagas posible que se cumplan mis deseos,
consigue, te suplico, que llegue hasta mí,
ahora que la desesperación me invade,
la misericordia del amado y bondadoso Padre Dios,
para que logre superar mis grandes problemas
y salga con bien en mis aflicciones y necesidades.

Tú que eres poderoso mediador con Dios Padre,
Tú que estás a su derecha y recibes sus afectos,
ruega sin cesár por mí para que me envíe pronto alivio
en esta tan difícil situación que me tiene agobiada
y por mi misma no puedo ni sé como solucionar:

(hacer ahora la petición).

Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano,
Jesús magnánimo, compasivo y generoso,
hazme sentir tu protectora compañía,
Jesús Tú que eres todo Amor e indulgente,
Tú que siempre estás presente entre nosotros,
te ruego intercedas para que el Altísimo,
que es Eterno, Todopoderoso y refugio nuestro,
sea quien me de su asistencia una vez más
para que puedan mejorar mis actuales preocupaciones
y consiga la paz y tranquilidad que tanto deseo.

Haz que tus Ángeles lleguen a mí, me den seguridad,
sean mis guardianes cuando la malicia me aceche,
mis defensores cuando el enemigo me dañe
y mis fieles compañeros en mi duro caminar.

Y Tú mi buen Jesús, mi amado Jesús,
no te apartes de mi vida quédate siempre a mi lado:
que tu bondadosa Presencia sea la suave luz
que necesito en mi vida, en mi día a día,
para que la oscuridad y la desesperación se alejen de mí,
que tu Amor me envuelva para que pueda respirar,
que tu justicia aleje todo mal y maldad a mi alrededor
y que tu Verdad sea la que guíe mis pasos;
bendice la vida de mis seres queridos, bendice mi vida,
bendice mi hogar, mi trabajo y mis actividades,
abre tus divinos brazos y danos refugio en ellos,
protégenos, ampáranos, condúcenos,
que tus manos siempre abiertas no se aparten de nosotros
y que por tu inmensa bondad y dulce auxilio
encontremos seguridad y alivio ante toda adversidad.

Y a mí, mi Señor y mi Rey, permíteme seguir tu ejemplo
que tu semilla dé frutos buenos, de amor
y así pueda servir a mis hermanos más necesitados.

Oh! buen Jesús, por intercesión de tu Madre,
mi muy amada Madre, la protectora Virgen María,
que es mediadora de todas las gracias,
apresura tu venida a nuestras almas,
a nuestros hogares, a nuestras ciudades,
que tu amor se instale entre nosotros
para que tengamos la paz y la tranquilidad
que nos hace falta para salir de la oscuridad
y vivamos mas íntimamente unidos a Ti en la fe.

¡Gracias Cristo Jesús, gracias por tus favores,
gracias mi Rey por no dejar que nada me lastime,
por no permitir que sufra mal alguno,
gracias porque me amas y porque yo te amo!
Haz Señor que todos te conozcan y te amen.
Así sea.

Padre Todopoderoso, guía de amor,
Tú hiciste pasar a Jesucristo, nuestro Señor,
de la muerte a la vida,
resplandeciente en gloria como Rey de la creación,
abre nuestros corazones; te pido,
libera a todo el mundo para que gocen de tu Paz,
glorifiquen tu Justicia y vivan en tu Amor.

Que toda la humanidad se unifique en Jesucristo,
tu muy amado Hijo, mi Buen Pastor,
que reina contigo y el Espíritu Santo,
Dios por siempre.

Amén.



Rezar tres Padrenuestros y tres Glorias.

Hacer la oración y los rezos tres días seguidos.

Hacerla por la mañana y por la noche.

Rezar con mucha fe y esperanza, depositando tu confianza en Cristo, nuestro Rey y Señor, y solicitándole lo que se desea conseguir de su infinita bondad y enorme misericordia.


ORACIÓN A CRISTO REY PARA UNA PETICION DESESPERADA (para hombres)



Oh! mi Señor Jesús, mi amado y buen Jesús,
verdadero Dios, verdadero hombre,
Rey de los Cielos y de la tierra,
Rey de amor y justicia, Rey de vida y paz,
Rey de nuestros corazones, Rey de mi corazón,
te adoro como mi Dios y mi soberano Señor,
y te pido desde lo más hondo de mi ser
me ayudes a aminorar mis tristezas y aflicciones;
dame fuerzas cuando me veas desfallecer,
auxíliame para que llegue a mi vida todo lo bueno
y aleja todo lo que me causa desasosiego
para que consiga el equilibrio que tanto preciso.

¡Oh Cristo Jesús! Rey Universal,
te amo por ser mi amigo y hermano,
y, con fervor, te proclamo mi Salvador y Redentor,
tuyo soy y tuyo por siempre quiero ser,
abre mis ojos, mi corazón y mis manos
para que sepa honrarte como mi único Rey y Señor;
hoy humildemente postrado delante de tu Imagen
y, confiando en las veces que me has dado tu auxilio
te ruego hagas posible que se cumplan mis deseos,
consigue, te suplico, que llegue hasta mí,
ahora que la desesperación me invade,
la misericordia del amado y bondadoso Padre Dios,
para que logre superar mis grandes problemas
y salga con bien en mis aflicciones y necesidades.

Tú que eres poderoso mediador con Dios Padre,
Tú que estás a su derecha y recibes sus afectos,
ruega sin cesár por mí para que me envíe pronto alivio
en esta tan difícil situación que me tiene agobiado
y por mi mismo no puedo ni sé como solucionar:

(hacer ahora la petición).

Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano,
Jesús magnánimo, compasivo y generoso,
hazme sentir tu protectora compañía,
Jesús Tú que eres todo Amor e indulgente,
Tú que siempre estás presente entre nosotros,
te ruego intercedas para que el Altísimo,
que es Eterno, Todopoderoso y refugio nuestro,
sea quien me de su asistencia una vez más
para que puedan mejorar mis actuales preocupaciones
y consiga la paz y tranquilidad que tanto deseo.

Haz que tus Ángeles lleguen a mí, me den seguridad,
sean mis guardianes cuando la malicia me aceche,
mis defensores cuando el enemigo me dañe
y mis fieles compañeros en mi duro caminar.

Y Tú mi buen Jesús, mi amado Jesús,
no te apartes de mi vida quédate siempre a mi lado:
que tu bondadosa Presencia sea la suave luz
que necesito en mi vida, en mi día a día,
para que la oscuridad y la desesperación se alejen de mí,
que tu Amor me envuelva para que pueda respirar,
que tu justicia aleje todo mal y maldad a mi alrededor
y que tu Verdad sea la que guíe mis pasos;
bendice la vida de mis seres queridos, bendice mi vida,
bendice mi hogar, mi trabajo y mis actividades,
abre tus divinos brazos y danos refugio en ellos,
protégenos, ampáranos, condúcenos,
que tus manos siempre abiertas no se aparten de nosotros
y que por tu inmensa bondad y dulce auxilio
encontremos seguridad y alivio ante toda adversidad.

Y a mí, mi Señor y mi Rey, permíteme seguir tu ejemplo
que tu semilla dé frutos buenos, de amor
y así pueda servir a mis hermanos más necesitados.

Oh! buen Jesús, por intercesión de tu Madre,
mi muy amada Madre, la protectora Virgen María,
que es mediadora de todas las gracias,
apresura tu venida a nuestras almas,
a nuestros hogares, a nuestras ciudades,
que tu amor se instale entre nosotros
para que tengamos la paz y la tranquilidad
que nos hace falta para salir de la oscuridad
y vivamos mas íntimamente unidos a Ti en la fe.

¡Gracias Cristo Jesús, gracias por tus favores,
gracias mi Rey por no dejar que nada me lastime,
por no permitir que sufra mal alguno,
gracias porque me amas y porque yo te amo!
Haz Señor que todos te conozcan y te amen.
Así sea.

Padre Todopoderoso, guía de amor,
Tú hiciste pasar a Jesucristo, nuestro Señor,
de la muerte a la vida,
resplandeciente en gloria como Rey de la creación,
abre nuestros corazones; te pido,
libera a todo el mundo para que gocen de tu Paz,
glorifiquen tu Justicia y vivan en tu Amor.

Que toda la humanidad se unifique en Jesucristo,
tu muy amado Hijo, mi Buen Pastor,
que reina contigo y el Espíritu Santo,
Dios por siempre.

Amén.



Rezar tres Padrenuestros y tres Glorias.

Hacer la oración y los rezos tres días seguidos.

Hacerla por la mañana y por la noche.

Rezar con mucha fe y esperanza, depositando tu confianza en Cristo, nuestro Rey y Señor, y solicitándole lo que se desea conseguir de su infinita bondad y enorme misericordia.


ORACIÓN A CRISTO MISERICORDIOSO PARA CURAR ENFERMEDADES PELIGROSAS (para mujeres)



 Oh! Cristo,
misericordioso y sanador,
a ti te amo y te alabo
con toda mi alma
y todo mi corazón.

Eternamente agradecida
contigo estoy
por haberte
entregado en la cruz
por nosotros,
los pecadores
hijos del Señor,
y por haberlo hecho
aun sabiendo que
no haríamos nada
para salvarnos
nosotros mismos.

Que para salvarnos
entregaste tu cuerpo
a cambio del perdón
de nuestros pecados
y la entrada de
nuestras almas
en el Reino de los cielos.

Hoy me acerco a ti,
sabiendo que siempre estás
a mi defensa y protección
y la de todos aquellos
que con fervor y humildad
te adoramos por lo
que hiciste por nosotros.

Porque todo lo ves,
todo lo sabes
y nunca nos abandonas
es que vengo a ti hoy,
a pedir lo que nadie más
puede darme, pues Tú eres
dador de vida y de salud.

Pues eres Tú
quien concibe la vida
en la abundancia,
y todos los otros
aspectos de nuestro
vasto y cruel mundo.

Y que solamente tu poder
es capaz de
curar enfermedad
y dar salud,
sin pedir nada
a cambio, pues
así de generoso
y bondadoso eres Tú,
mi Señor y Salvador.

Porque como buen pastor
cuidas siempre de tu rebaño
y estás pendiente de
aquellas ovejas que
puedan perderse
o enfermarse,
y buscas su bienestar
y plenitud en esta vida.

Te ruego Señor
desciendas sobre nosotros
para brindarnos
de tu protección y amparo,
para que tus amados hijos
no padezcan de enfermedad
alguna ni dolencia
sin curación,
porque Tú todo lo puedes,
así lo dispuso el Padre
y por eso venciste
a la muerte.

Oh! Amado Jesús,
que eres Cristo
en la cruz,
por favor te pido,
estoy desesperada
y angustiada de pensar
que mi marido,
mis hijos, mi familia,
puedan contraer una
enfermedad peligrosa
e incurable,
por eso recurro a ti,
ayúdame, Señor, ayúdame.

Oh! Señor en los cielos,
con infinito amor,
bondad y misericordia,
no desampares
a quienes te rogamos
por salud y bienestar,
porque tu dijisteis

“Yo soy la resurrección y la vida”

y en tu palabra
nos cubrimos para encontrar
la salud y vencer la enfermedad.

Sabiendo que quien te recibe
y lleva en ti
puede superar cualquier
dolencia o acaecimiento
de las cosas que
no están bajo
nuestro control,
acabar con la enfermedad
y encontrar nuevos caminos
hacia la gracia eterna.

A ti recurro, Señor,
llena de esperanza,
sin dudar de tu poder
imploro a tu sagrado corazón
que seas compasivo,
que escuches al ciego de Jericó,
aquél que sentado
junto al camino
te suplicó en voz alta:

“Jesús, ten misericordia de mí”

Tú que le respondiste sin dudar:

“Tu fe te ha salvado, recupera tu vista”

Y tu poder infinito
hizo que su vista recobrara.

Te pido señor mío,
con toda mi fe
y con todo mi corazón,
que devuelvas la salud
a toda nuestra nación,
que deposites
tu misericordia sanadora
en tus hijos amados,
y que protejas
a quienes son
temerosos de ti
y siguen tu palabra.

Oh! Señor Omnipotente y sempiterno,
dale la eterna salud
a quienes creen en ti,
escucha a quienes oran
por su salud
y tráeles el bien
a tus siervos.

Ayuda a quienes
imploramos el auxilio
de tus brazos sanadores,
para que recobren
su salud
y puedan servir
a tu Iglesia
fervientemente.

Te lo pedimos por favor,
bajo la gracia,
de manera perfecta,
en armonía
para todo el mundo.

Amén.


Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.

Hacer la oración y los rezos nueve días seguidos, comenzando un domingo antes de mediodía.

Encender tres velas blancas al iniciar la oración y apagarlas al acabar los rezos.

ORACIÓN A CRISTO MISERICORDIOSO PARA CURAR ENFERMEDADES PELIGROSAS (para hombres)



 Oh! Cristo,
misericordioso y sanador,
a ti te amo y te alabo
con toda mi alma
y todo mi corazón.

Eternamente agradecido
contigo estoy
por haberte
entregado en la cruz
por nosotros,
los pecadores
hijos del Señor,
y por haberlo hecho
aun sabiendo que
no haríamos nada
para salvarnos
nosotros mismos.

Que para salvarnos
entregaste tu cuerpo
a cambio del perdón
de nuestros pecados
y la entrada de
nuestras almas
en el Reino de los cielos.

Hoy me acerco a ti,
sabiendo que siempre estás
a mi defensa y protección
y la de todos aquellos
que con fervor y humildad
te adoramos por lo
que hiciste por nosotros.

Porque todo lo ves,
todo lo sabes
y nunca nos abandonas
es que vengo a ti hoy,
a pedir lo que nadie más
puede darme, pues Tú eres
dador de vida y de salud.

Pues eres Tú
quien concibe la vida
en la abundancia,
y todos los otros
aspectos de nuestro
vasto y cruel mundo.

Y que solamente tu poder
es capaz de
curar enfermedad
y dar salud,
sin pedir nada
a cambio, pues
así de generoso
y bondadoso eres Tú,
mi Señor y Salvador.

Porque como buen pastor
cuidas siempre de tu rebaño
y estás pendiente de
aquellas ovejas que
puedan perderse
o enfermarse,
y buscas su bienestar
y plenitud en esta vida.

Te ruego Señor
desciendas sobre nosotros
para brindarnos
de tu protección y amparo,
para que tus amados hijos
no padezcan de enfermedad
alguna ni dolencia
sin curación,
porque Tú todo lo puedes,
así lo dispuso el Padre
y por eso venciste
a la muerte.

Oh! Amado Jesús,
que eres Cristo
en la cruz,
por favor te pido,
estoy desesperado
y angustiado de pensar
que mi mujer,
mis hijos, mi familia,
puedan contraer una
enfermedad peligrosa
e incurable,
por eso recurro a ti,
ayúdame, Señor, ayúdame.

Oh! Señor en los cielos,
con infinito amor,
bondad y misericordia,
no desampares
a quienes te rogamos
por salud y bienestar,
porque tu dijisteis

“Yo soy la resurrección y la vida”

y en tu palabra
nos cubrimos para encontrar
la salud y vencer la enfermedad.

Sabiendo que quien te recibe
y lleva en ti
puede superar cualquier
dolencia o acaecimiento
de las cosas que
no están bajo
nuestro control,
acabar con la enfermedad
y encontrar nuevos caminos
hacia la gracia eterna.

A ti recurro, Señor,
lleno de esperanza,
sin dudar de tu poder
imploro a tu sagrado corazón
que seas compasivo,
que escuches al ciego de Jericó,
aquél que sentado
junto al camino
te suplicó en voz alta:

“Jesús, ten misericordia de mí”

Tú que le respondiste sin dudar:

“Tu fe te ha salvado, recupera tu vista”

Y tu poder infinito
hizo que su vista recobrara.

Te pido señor mío,
con toda mi fe
y con todo mi corazón,
que devuelvas la salud
a toda nuestra nación,
que deposites
tu misericordia sanadora
en tus hijos amados,
y que protejas
a quienes son
temerosos de ti
y siguen tu palabra.

Oh! Señor Omnipotente y sempiterno,
dale la eterna salud
a quienes creen en ti,
escucha a quienes oran
por su salud
y tráeles el bien
a tus siervos.

Ayuda a quienes
imploramos el auxilio
de tus brazos sanadores,
para que recobren
su salud
y puedan servir
a tu Iglesia
fervientemente.

Te lo pedimos por favor,
bajo la gracia,
de manera perfecta,
en armonía
para todo el mundo.

Amén.


Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.

Hacer la oración y los rezos nueve días seguidos, comenzando un domingo antes de mediodía.

Encender tres velas blancas al iniciar la oración y apagarlas al acabar los rezos.

GANA LOTERÍAS

GANA LOTERÍAS
Secreto revelado

Entradas populares

Haz una ofrenda para que se cumplan tus deseos

Adsense