"Ángel Santo, amado de Dios, que después de haberme tomado, por disposición divina, bajo tu bienaventurada guarda, jamás cesas de defenderme, de iluminarme y de dirigirme: yo te venero como a protector, te amo como a custodio; me someto a tu dirección y me entrego todo a ti, para ser gobernado por ti.
Te ruego, por lo tanto, y por amor a Jesucristo te suplico, que cuando sea ingrato para ti y obstinadamente sordo a tus inspiraciones, no quieras, a pesar de esto, abandonarme; antes al contrario, ponme pronto en el recto camino, si me he desviado de él; enséñame, si soy ignorante; levántame, si he caído; sosténme, si estoy en peligro y condúceme al cielo para poseer en él una felicidad eterna”.
Ángel santo de la guarda, compañero de mi vida, tú que nunca me abandonas, ni de noche ni de día. Aunque espíritu invisible, sé que te hallas a mi lado, escuchas mis oraciones y cuenta todos mis pasos.
En las sombras de la noche, me defiendes del demonio, tendiendo sobre mi pecho tus alas de nácar y oro. Ángel de Dios, que yo escuche tu mensaje y que lo siga, que vaya siempre contigo hacia Dios, que me lo envía.
Testigo de lo invisible, presencia del cielo, amiga, gracias por tu fiel custodia, gracias por tu compañía. En presencia de los Ángeles, suba al cielo nuestro canto: gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Reza tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias. Hacer la oración y los rezos tres días con sus tres noches, dos veces al día. Encender una vela blanca o azul claro (celeste) para aumentar el poder de la oración, dejar encendida hasta que se consuma del todo. Más información en la descripción de este vídeo. ******************************************************
**************************************************************** Reza tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias. Hacer la oración y los rezos tres días con sus tres noches, dos veces al día. Encender una vela blanca o azul claro (celeste) para aumentar el poder de la oración, dejar encendida hasta que se consuma del todo. Más información en la descripción de este vídeo. ******************************************************
Ángel que me guardas, mi amado Ángel Custodio,
protégeme del temor,
alivia mi miedo, aplaca mi inseguridad.
Dame fuerzas para enfrentarme
a lo desconocido y a lo conocido,
y que, vencidos los miedos e indecisiones,
pueda recobrar la fortaleza.
Que haya luz donde hay sombras.
Que haya paz donde hay temor.
Que haya valor donde hay miedo.
Que haya certeza donde hay duda.
Dame ¡oh buen Ángel Custodio!,
la fuerza de mil leones
para enfrentarme al lobo del mal.
Dame intuición para caminar
por el camino del bien.
Protégeme con tu escudo
de eso, o de esos, que me quieren destruir.
Muéstrame como ser valiente,
para limpiar mi corazón de temores y fracasos.
Guíame porque tu eres el guía
que Dios Nuestro Señor me envía,
aleja los miedos, temores e inseguridades
que se esconden en mi corazón,
para que siendo libre de ellos
pueda encontrar el amor, la alegría y la felicidad.
Oh! mi Dios, permite a tu mensajero,
mi Ángel de la Guarda,
que me asista en todo momento,
que me sostenga en medio de la adversidad
para que el temor no sea ni siquiera una sombra.
Alabado sea el Señor en nuestros corazones.
Amén.
Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Repetir la oración y los rezos tres días seguidos.
Santo Ángel Custodio,
tú que fuiste enviado por la Divina misericordia de Dios
para ser mi especial guardián y protector,
para guiarme, defenderme y aconsejarme
durante toda mi vida en la tierra,
tú que has sido mi luz en la oscuridad
y consuelo en la desesperación,
tú que has sido mi fiel compañero
y sabes lo que en este momento estoy sufriendo,
tiéndeme una vez más tu mano amiga.
Mi Ángel guardián querido,
hoy acudo a ti con toda confianza
para solicitar tú amparo y ayuda,
para que con tu escudo poderoso detengas
los ataque de todo aquel que me quiera dañar,
para que me guardes de todo mal.
Defiéndeme de mis enemigos visibles e invisibles,
de difamaciones, chismes, murmuraciones y malas lenguas
presérvame de malos ojos, egoísmos y falsedades,
aléjame de rencores, traiciones y envidias,
no permitas que me ataquen con hechizos y brujerías,
líbrame de celos, violencia y humillación,
y muy especialmente auxíliame en:
(mencionar ahora la petición).
Santo Ángel de la Guarda
vélame mientras estoy dormido,
oriéntame cuando estoy despierto,
defiende mi alma, mente y cuerpo,
protégeme en toda ocasión y momento
de los ataques y envites del enemigo,
se mi refugio en la adversidad,
mi consuelo en el dolor
mi refugio en la soledad;
ilumina mi entendimiento,
gobierna mis sentimientos
para que jamás ofenda a Dios nuestro Padre
y sobre todo,
ayúdame con tu luz y tus consejos,
con tus santas inspiraciones,
para que siendo fiel a ellas
progrese en la bondad y el amor hacia los demás
y así pueda gozar de tu compañía en el Cielo.
Amén.
Rezar el Credo, tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.
La oración y los rezos se hacen siete días seguidos.
El último día se prende una vela azul claro o blanca y se deja encendida hasta que se consuma.