Espíritu Dominante,
tu que dominas todos los corazones,
domina el corazón de ...
(di su nombre)
y regrésalo a mí.
Con el poder infinito que tuvo San Marcos
para amansar al león que duerme a sus pies,
así yo quiero que amanses a ...(di su nombre)
¡Oh espíritu dominante!
con tu divino poder que Dios te ha dado
haz que ...(di su nombre)
sea dominado
en cuerpo y alma por mí ...
(di tu nombre),
en juicio y pensamiento por mí ...
(di tu nombre),
y que no pueda mirar a nadie más que a mí,
que su amor y su cariño solo sean para mí,
y mi presencia le haga falta donde esté.
Con la fuerza y el poder que tienes
haz que no pueda estar tranquilo sin mí,
que ...(di su nombre),
no tenga paz ni sosiego,
hasta que a mi lado esté,
amansa y domina su persona,
vence y ablanda su corazón.
Espíritu dominante,
domina también a mis enemigos,
aleja de mí a quien me perjudique
o quiera separarme de mi amor
para que ningún daño me puedan hacer
y yo pueda tener solo para mí a ...
(di su nombre)
Así sea.
Rezar 9 Avemarías, Padrenuestro y Gloria.
Hacer nueve días seguidos.
Al
tercer día se enciende una vela roja y blanca, o una roja y una blanca
del mismo tamaño, y se publica un agradecimiento, si se empiezan a ver
los resultados, si no ha habido ningún cambio aún, se pide al espíritu
dominante que siga actuando, no es necesario publicar la oración. El
agradecimiento se publica cuando empiece a funcionar.
Al sexto y al noveno día se pone otra vela igual.
Espíritu Dominante,
tu que dominas todos los corazones,
domina el corazón de ...
(di su nombre)
y regrésala a mí.
Con el poder infinito que tuvo San Marcos
para amansar al león que duerme a sus pies,
así yo quiero que amanses a ...(di su nombre)
¡Oh espíritu dominante!
con tu divino poder que Dios te ha dado
haz que ...(di su nombre)
sea dominada
en cuerpo y alma por mí ...
(di tu nombre),
en juicio y pensamiento por mí ...
(di tu nombre),
y que no pueda mirar a nadie más que a mí,
que su amor y su cariño solo sean para mí,
y mi presencia le haga falta donde esté.
Con la fuerza y el poder que tienes
haz que no pueda estar tranquila sin mí,
que ...(di su nombre),
no tenga paz ni sosiego,
hasta que a mi lado esté,
amansa y domina su persona,
vence y ablanda su corazón.
Espíritu dominante,
domina también a mis enemigos,
aleja de mí a quien me perjudique
o quiera separarme de mi amor
para que ningún daño me puedan hacer
y yo pueda tener solo para mí a ...
(di su nombre)
Así sea.
Rezar 9 Avemarías, Padrenuestro y Gloria.
Hacer nueve días seguidos.
Al tercer día se enciende una vela roja y blanca, o una roja y una blanca del mismo tamaño, y se publica un agradecimiento, si se empiezan a ver los resultados, si no ha habido ningún cambio aún, se pide al espíritu dominante que siga actuando, no es necesario publicar la oración. El agradecimiento se publica cuando empiece a funcionar.
Al sexto y al noveno día se pone otra vela igual.
¡Oh Espíritu del Dominio, Espíritu Dominante!
tú que con fuerza actúas,
tú que tienes la energía y la potencia divina,
tú que posees el poder
para dominar todos los corazones,
domina el corazón de......
(nombre de la persona que se quiere dominar).
Con el inmenso poder que tuvo Santa Marta
que amansó al Dragón,
así quiero que amanses a ......
deseo que sea dominado-a en cuerpo y alma,
en mente y corazón,
en hechos y palabras,
que no pueda mirar a nadie sino a mí,
que mi presencia le sea atractiva,
que mi presencia le sea grata y única,
para que así quede sugestionado-a y conquistado-a por mí
y solo piense en estar conmigo,
en estar junto a mí,
para que solo me pertenezca a mí,
para que quede unido-a, atado-a, amarrado-a a mí.
Espíritu del Dominio,
tu que con potestad dominas los corazones,
no dejes de extender tu divino poder
y domina el corazón de......
(nombre de la persona que se quiere dominar).
para que solo conmigo pueda estar,
domínalo-a, amánsalo-a,
para que sumiso-a quede por siempre a mis pies.
Así sea.
Hacer la oración siete días consecutivos.
Encender una vela bicolor roja y blanca cada día,
(o una roja y otra blanca si no se consigue la de dos colores)
y dejar prendida hasta que se consuma.