CORONILLA⛓️🔇 A SAN MIGUEL ARCÁNGEL (h)



¿Cómo rezar la Coronilla de San Miguel?

Invoca a Dios para que esté presente contigo.

[COMENZAR INVOCANDO A DIOS]




(Haz las Nueve Salutaciones en honor de los nueve Coros de Ángeles.) 

(Después de cada salutación, reza un Padrenuestro y tres Avemarías.)

[LAS NUEVE SALUTACIONES] 


[SALUTACIÓN 1]


[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]







[SALUTACIÓN 2]



[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]







[SALUTACIÓN 3]


[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]






[SALUTACIÓN 4]


[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]






[SALUTACIÓN 5]



[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]







[SALUTACIÓN 6]



[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]







[SALUTACIÓN 7]


[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]







[SALUTACIÓN 8]



[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]







[SALUTACIÓN 9]



[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]







[Rezar un Padrenuestro en honor de San Miguel Arcángel]



[Rezar un Padrenuestro en honor de San Gabriel Arcángel]



[Rezar un Padrenuestro en honor de San Rafael Arcángel]



[Rezar un Padrenuestro en honor de tu Ángel de la Guarda]



[ORACIONES FINALES]


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Rezar un Padrenuestro y un Avemaría.

Hacer la oración nueve días seguidos.

Más información en la descripción de este vídeo.

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¿Cómo rezar la Coronilla de San Miguel?

Invoca a Dios para que esté presente contigo.

[COMENZAR INVOCANDO A DIOS]

Oh! Dios, ven en mi ayuda.
Señor, apresúrate a ayudarme.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

(Haz las Nueve Salutaciones en honor de los nueve Coros de Ángeles. Después de cada salutación, reza un Padrenuestro y tres Avemarías.)

[LAS NUEVE SALUTACIONES] 
+
[UN PADRENUESTRO Y TRES AVEMARÍAS]

[SALUTACIÓN 1]

Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de los Serafines, que el Señor nos haga dignos de arder con el fuego de la caridad perfecta. 
Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

[SALUTACIÓN 2]

Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de los Querubines, que el Señor nos conceda la gracia de dejar los caminos del pecado y correr por las sendas de la perfección cristiana. 
Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

[SALUTACIÓN 3]

Que, por intercesión de San Miguel y del Celestial Coro de los Tronos, el Señor infunda en nuestros corazones un verdadero y sincero espíritu de humildad. 
Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

[SALUTACIÓN 4]

Que el Señor, por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de las Dominaciones, nos conceda la gracia de gobernar nuestros sentidos y vencer las pasiones rebeldes. 
Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

[SALUTACIÓN 5]

Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de las Virtudes, que el Señor nos preserve del mal y de caer en la tentación. 
Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

[SALUTACIÓN 6]

Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de las Potestades, que el Señor proteja nuestras almas contra las asechanzas y tentaciones del demonio. 
Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

[SALUTACIÓN 7]

Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de los Principados, que Dios llene nuestras almas de un verdadero espíritu de obediencia. 
Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

[SALUTACIÓN 8]

Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de los Arcángeles, que el Señor nos dé perseverancia en la fe y en todas las buenas obras para que alcancemos la gloria del Cielo. 
Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

[SALUTACIÓN 9]

Por intercesión de San Miguel y del Coro celestial de los Ángeles, que el Señor nos conceda ser protegidos por ellos en esta vida mortal y conducidos en la vida venidera al Cielo. 
Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

[Rezar un Padrenuestro en honor de San Miguel Arcángel]

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

[Rezar un Padrenuestro en honor de San Gabriel Arcángel]

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

[Rezar un Padrenuestro en honor de San Rafael Arcángel]

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

[Rezar un Padrenuestro en honor de tu Ángel de la Guarda]

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. 
No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. 
Amén.

[ORACIONES FINALES]

Oh, glorioso príncipe San Miguel, jefe y comandante de las huestes celestiales, guardián de las almas, vencedor de los espíritus rebeldes, servidor en la casa del Rey Divino y nuestro admirable conductor, tú que resplandeces con excelencia y virtud sobrehumana líbranos de todo mal, que acudimos a ti con confianza y permítenos por tu bondadosa protección servir a Dios cada día más fielmente. 
Ruega por nosotros, oh glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo, para que seamos dignos de sus promesas.

Dios todopoderoso y eterno, que, por un prodigio de bondad y un misericordioso deseo de la salvación de todos los hombres, has nombrado al gloriosísimo Arcángel San Miguel Príncipe de Tu Iglesia, haznos dignos, te lo pedimos, de ser librados de todos nuestros enemigos, para que ninguno de ellos nos acose en la hora de la muerte, sino que seamos conducidos por él a Tu Presencia. 
Te lo pedimos por los méritos de Jesucristo Nuestro Señor. 
Amén.

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