DÍA DOS
El búho que a tus pies descansa, de mis palabras ha de ser mensajero, su vuelo será siempre certero y a
(di su nombre)
ha de traer a mi casa.
Ante tu fuerza, Santa Muerte, nada es imposible, por tu mano el árbol se dobla y el hierro se despedaza, pon en la mente de
(di su nombre)
mi imagen, y que sólo al tenerme a su lado encuentre la calma.
Así sea.
******
No hay comentarios:
Publicar un comentario